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domingo, 13 de abril de 2025

Procedimiento a seguir para la recuperación por el actual titular de la posesión de una vivienda que ha sido adjudicada al ejecutante o a un tercero en una ejecución hipotecaria. Supuestos en que procede la acción de desahucio por precario o el lanzamiento debe instarse en el mismo procedimiento de ejecución hipotecaria. Inaplicación del plazo del art. 675 LEC. Posibilidad de acudir al desahucio por precario cuando se denegó la solicitud formulada en el procedimiento de ejecución hipotecaria.

Sentencia del Tribunal Supremo de 27 de marzo de 2025 (D. MANUEL ALMENAR BELENGUER).

[Ver esta resolución completa en Tirant Prime. https://www.tirantonline.com/tol/documento/show/10478891?index=0&searchtype=substring]

PRIMERO.- Resumen de antecedentes.

1.-Para la resolución del presente recurso resultan relevantes los siguientes antecedentes de hecho que se declaran acreditados en la instancia:

i) En virtud de escritura de fecha 15 de noviembre de 2001, la Caja de Ahorros del Mediterráneo concedió a los cónyuges D. Saturnino y D.ª Bibiana un préstamo en garantía de cuya devolución se constituyó a favor de la entidad crediticia una hipoteca sobre la vivienda sita en la DIRECCION000, Redován (Alicante), perteneciente a. D. Saturnino y que tenía la condición de residencia habitual de los prestatarios.

ii) Ante el incumplimiento de la obligación de pago, la Caja de Ahorros del Mediterráneo formuló demanda de ejecución hipotecaria, que dio lugar a la incoación por el Juzgado de Primera Instancia n.º 3 de Orihuela del procedimiento de ejecución hipotecaria n.º 971/2011, en el que por auto de fecha 13 de julio de 2012 se despachó ejecución contra D. Saturnino y Dña. Bibiana, en reclamación de 61.066,40 euros de principal, más otros 16.828 euros, provisionalmente calculados por intereses y costas de la ejecución.

iii) Previo requerimiento de pago, el deudor D. Saturnino compareció y se opuso a la ejecución, sustanciándose el oportuno incidente en el que, con fecha 31 de octubre de 2014, recayó auto por el que se declaró la nulidad por abusiva de la cláusula de intereses de demora, con requerimiento a la ejecutante para que practicara una nueva liquidación, que arrojó la cantidad de 60.966,63 euros. Entre tanto, la parte ejecutante había solicitado la sucesión procesal a favor de Banco de Sabadell S.A., lo que se acordó por decreto de 15 de enero de 2014.

iv) Seguido el procedimiento por sus trámites, el 19 de febrero de 2016 se celebró la subasta, que concluyó sin postores. La ejecutante ofreció la suma de 91.661,42 euros, equivalente al 60% del valor de tasación, y solicitó la adjudicación de la finca, lo que así se acordó por decreto de 13 de diciembre de 2018, que ordenó la cancelación de la hipoteca y la aplicación del sobrante al pago de las cargas posteriores.



v) Por escritura de aumento de capital social de 6 de marzo de 2020, Banco de Sabadell S.A. transmitió la finca a la entidad Promontoria Coliseum Real Estate S.L., constituida por el propio Banco de Sabadell S.A. mediante escritura de 22 de julio de 2019, y que, en fecha no precisada, se personó en el procedimiento hipotecario como ejecutante e interesó el lanzamiento de los ocupantes del inmueble, lo que se denegó por diligencia de ordenación de fecha 18 de febrero de 2022 «por haber transcurrir (sic) más de 1 año desde decreto de adjudicación en virtud del art. 675.2». Dicha resolución devino firme al no interponerse recurso alguno.

2.-En el presente procedimiento la entidad Promontoria Coliseum Real Estate S.L., en su condición de propietaria de la referida vivienda, ejercita una acción de desahucio por precario, contra los desconocidos ocupantes de la misma, para quese declare que la ocupan sin título alguno y se les condene a desalojarla, dejándola libre, vacua y expedita a disposición de la actora, con apercibimiento de ser lanzados.

3.-Practicado el emplazamiento, comparecieron como demandados D. Saturnino y D.ª Bibiana, que se opusieron a la demanda alegando, en síntesis, (i) la inadecuación de procedimiento, al no tratarse de precaristas ni de «okupas», y la existencia de litisconsorcio pasivo necesario, al haberse dirigido la demanda frente a los «desconocidos ocupantes» de la vivienda, cuando la actora era perfecta conocedora de su identidad al ser parte en el procedimiento de ejecución; y (ii) en cuanto al fondo, la demanda no cumple con los requisitos legalmente exigidos al no indicar si el inmueble constituye vivienda habitual de la persona ocupante y si la misma se encuentra en situación de vulnerabilidad, no se dice si se ha sometido a un procedimiento de conciliación o intermediación que a tal efecto establezcan las Administraciones competentes, en base al análisis de las circunstancias de las partes, y, tampoco se aporta documento acreditativo de la vulnerabilidad de la parte demandada, cuando la documentación aportada acredita que existe, como exige la Ley de Vivienda.

4.-La sentencia de primera instancia rechaza los óbices procesales al considerar que, respecto a los requisitos para la admisión de la demanda introducidos en la Ley de Enjuiciamiento Civil por la reforma operada por la Ley 12/2023, de 24 de mayo, no son exigibles porque la demanda se presentó con anterioridad a su entrada en vigor, y con relación al litisconsorcio pasivo necesario, la parte no indica quienes serían las otras personas a las que habría que incluir en la demanda. Acto seguido, la sentencia trae a colación la doctrina expuesta en la sentencia de esta Sala 1217/2023, de 7 de septiembre -y las que ahí se citan-, en relación con la idoneidad del juicio de precario para obtener el lanzamiento del ocupante del inmueble adjudicado en una ejecución hipotecaria en función de que la acción se ejercite por quien fue parte en el procedimiento o por el adjudicatario del bien -o exista connivencia o conexión con el mismo-, o, por el contrario, se trate de un tercero ajeno, doctrina al amparo de la cual entiende que la pretensión debía haberse planteado en el propio procedimiento de ejecución y no a través del juicio de precario, puesto que:

«Consta en las actuaciones decreto de adjudicación dictado por el Juzgado de primera instancia cuatro de este partido judicial dentro del procedimiento de ejecución hipotecaria 971/2011, adjudicando la vivienda a la entidad Banco de Sabadell, entidad que, como determina la sentencia de la sección quinta de la Audiencia Provincial de Alicante anteriormente citada, es el socio único de la mercantil demandante,

»Por tanto, dicha mercantil ha acudido al procedimiento de precarios (sic) cuando podía haber concurrido al de ejecución hipotecaria, impidiendo a los demandados intentar hacer valer la posibilidad de suspensión prevista en el Art. 1 de la Ley 1/2013.».

5.-Disconforme con esta sentencia, la demandante Promontoria Coliseum Real Estate S.L. interpone recurso de apelación. La Audiencia Provincial, tras señalar la relevancia de la mencionada doctrina jurisprudencial, plasmada en la sentencia del Pleno de esta Sala 771/2022, de 10 de noviembre, que delimita el ámbito del juicio de desahucio por precario en viviendas que han sido objeto de ejecución hipotecaria y en qué medida inciden las normas de protección de deudores hipotecarios contempladas en la Ley 1/2013 y sus modificaciones posteriores, razona que, ello no obstante, en el presente caso, la recurrente, sucesora procesal de la adjudicataria y adquirente de la propiedad, intentó correctamente el lanzamiento de los ejecutados dentro del procedimiento de ejecución hipotecaria, lo que le fue denegado por diligencia de ordenación de 18 de febrero de 2022, y:

«Acertada o no dicha diligencia, provoca que resulte ahora correcto acudir al juicio de desahucio por precario para obtener el lanzamiento de la vivienda de su propiedad. Así pues, no existe inadecuación de procedimiento pues ya a la adquirente se le denegó el lanzamiento de los moradores en el procedimiento de ejecución hipotecaria.»

Afirmada la procedencia del cauce procesal empleado, la sentencia estima la demanda y acuerda el desahucio, si bien precisa que la situación de vulnerabilidad social a la que alude la parte demandada no afecta a la determinación de la naturaleza de la cesión en la norma, ya que, en todo caso, los demandados pueden instar en ejecución de la sentencia de desahucio y antes del lanzamiento ser declarados en situación en situación de especial vulnerabilidad clon sujeción a lo dispuesto en la Ley 1/2013, acreditando cumplir los requisitos previstos en el art. 1 de dicho texto legal. Incidente de suspensión del que correspondería conocer al juez encargado de la tramitación del juicio hipotecario ex art. 2 Ley 1/2013.

6.-Los demandados D. Saturnino y Dña. Bibiana han interpuesto frente a esta última sentencia recurso de casación, que se funda en un único motivo.

SEGUNDO.- Único motivo de casación.

1.- Formulación del motivo. Infracción del art. 1 de la Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social. Opción por el juicio de desahucio para evitar la aplicación de dicho precepto, en fraude de ley.

En el desarrollo del motivo, los recurrentes alegan que la demandante, pese a tener elementos suficientes para conocer que los posibles moradores no eran otros que los ejecutados, optó intencionadamente por dirigir la demanda de precario contra unos supuestos e ignorados ocupantes, previa renuncia en el procedimiento hipotecario a la facultad del art. 675 LEC, de modo que puede presumirse que tal actuación no tenía otro objeto que impedir la eventual aplicación de la Ley 1/2013, que prevé, entre otras medidas, una moratoria de lanzamiento para deudores en quienes concurran determinadas circunstancias económicas, lo que constituye un manifiesto fraude de ley.

Añaden que, de acuerdo con la jurisprudencia que se cita, en el presente pleito no puede atribuirse a la demandante, dadas las conexiones existentes con la adjudicataria cedente (la entidad Promontoria Coliseum Real Estate S.L. es una mercantil participada al 100% por el Banco de Sabadell S.A., que transmitió la vivienda a la hoy actora en concepto de aportación al capital), por lo que la pretensión de lanzamiento debía haberse planteado en el mismo procedimiento de ejecución.

La parte demandante se opone a la admisión del recurso por no identificar de manera precisa cual es el supuesto de los tres previstos en el art. 477.2 LEC, por el que se pretende recurrir, y no existir interés casacional.

No se aprecian las causas de inadmisibilidad denunciadas. Se identifica la infracción legal cometida y se argumenta cómo se ha producido su vulneración, siendo la discrepancia existente fundamentalmente jurídica, de modo que el recurso puede resolverse sin modificar la base fáctica fijada en la instancia. Por otra parte, el asunto ostenta interés casacional, dada la existencia de criterios divergentes en las audiencias provinciales, sin que concurran causas absolutas de inadmisión (sentencias 2/2017, de 10 de enero; 49/2017, de 2 de marzo; 292/2017, de 12 de mayo; o más recientemente 142/2021, de 15 de marzo; 629/2021, de 27 de septiembre; 658/2021, de 4 de octubre; 843/2021, de 9 de diciembre; 283/2022, de 4 de abril, 493/2022, de 22 de junio y 999/2023, de 20 de junio).

2.- Decisión de la sala. El motivo debe desestimarse por las razones que seguidamente se exponen.

Esta Sala ha tenido ocasión de pronunciarse en reiteradas ocasiones acerca de la procedencia de acudir al juicio de desahucio por precario como cauce procesal para instar el desalojo de los ocupantes de los inmuebles que han sido objeto de un procedimiento de ejecución hipotecaria, distinguiendo en función del elemento subjetivo activo y pasivo.

En este sentido cabe citar, entre otras, la sentencia de pleno 771/2022, de 10 de noviembre, que, con la finalidad de fijar un criterio uniforme para garantizar la seguridad jurídica, tras exponer el régimen legal derivado de la Ley 1/2013, de 14 de mayo, con especial hincapié en los arts. 1 y 2, declaró:

«3.2 Obligación de instar la entrega de la posesión del inmueble que ostenta el deudor en el procedimiento de ejecución hipotecaria

»En principio, no cabe negar a quien es dueño, usufructuario o persona con derecho a poseer la finca, la posibilidad de instar su recuperación posesoria mediante el juicio de precario al que se refiere el art. 250.1.2.º LEC.

»Ahora bien, cuando dicha pretensión sea ejercitada por el acreedor ejecutante o por cualquier otra persona física o jurídica adjudicataria de la vivienda en el juicio de ejecución hipotecaria, estos deberán interesar el lanzamiento del deudor en el propio procedimiento en función de las consideraciones siguientes:

»En primer lugar, porque el título del derecho, que faculta al acreedor ejecutante y/o adjudicatario de la vivienda a solicitar su entrega, proviene del propio procedimiento de ejecución hipotecaria.

»Con carácter general, el art. 61 de la LEC, salvo disposición legal en otro sentido, atribuye al tribunal que tenga competencia para conocer de un pleito para resolver sus incidencias y la ejecución de lo resuelto. Con respecto al proceso de ejecución, el art. 545.1 LEC se manifiesta en similares términos. Y el art. 675.1 de la LEC, en sede de procedimiento de ejecución hipotecaria, también atribuye al adquirente el derecho a interesar la entrega del bien hipotecado en el propio procedimiento especial.

»En coherencia con tales reglas, la competencia funcional para conocer del incidente de solicitud de suspensión del lanzamiento y comprobación de sus requisitos. que se acreditarán, por el deudor hipotecario, en cualquier momento del procedimiento y antes de la ejecución del lanzamiento, corresponde al juez o al notario encargado de la tramitación del juicio hipotecario, como norma el art. 2 de la Ley 1/2013.

»Lo dispuesto en el art. 675.2 II LEC se circunscribe a los ocupantes del inmueble, que no tengan la condición de deudores hipotecarios, ya sean arrendatarios u ocupantes de hecho. Así resulta, también, de la remisión que efectúa dicho precepto al art. 661 LEC. No es, por consiguiente, aplicable, al presente caso, el plazo al que se refiere el art. 675, cuando norma que, una vez transcurrido un año sin haber instado el desalojo, la parte adquirente hará valer sus derechos en el juicio que corresponda, toda vez que nadie discute que el demandado es deudor hipotecario, que ha perdido su título dominical en virtud de la venta forzosa llevada a efecto precisamente en el procedimiento de ejecución hipotecaria, y no arrendatario o tercero ocupante de hecho.

»Tampoco tiene sentido, por elementales razones de economía procesal, instar un juicio de desahucio por precario para hacer efectivo el lanzamiento del deudor, ocupante del inmueble, cuando se cuenta con el correspondiente decreto de atribución de la condición de adjudicatario de la vivienda litigiosa, que habilita para hacer efectivo el derecho a la entrega de la cosa, y correlativo lanzamiento de quien la ocupa, en el propio juicio de tal naturaleza.

»Por otra parte, se evita acudir al juicio de precario, con la intención de liberarse o dificultar la aplicación del régimen tuitivo que establece la Ley 1/2013 y sus sucesivas modificaciones, del que se benefician los deudores hipotecarios en situación de especial vulnerabilidad, quienes deben ser debidamente tutelados en sus intereses legítimos.

»Cuestión distinta, como ahora veremos, es que la pretensión de desalojo se ejercite por quien no es parte, ni tuvo intervención alguna en el propio juicio de ejecución hipotecaria, cuyo título dominical se gestó fuera de tal cauce procedimental.».

Acto seguido, la citada sentencia 771/2022 abordaba la situación planteada cuando el lanzamiento se instaba por un tercero que no había sido parte en la ejecución hipotecaria:

«3.3 La idoneidad del juicio de precario para obtener el lanzamiento del ocupante del inmueble, por quien no fue parte ni intervino en el procedimiento hipotecario

»En el presente caso, la acción es ejercitada por un tercero, cuya buena fe se presume, que es ajeno al procedimiento de ejecución hipotecaria, sin que conste actuación alguna de connivencia con la adjudicataria de la vivienda litigiosa para perjudicar los derechos del demandado. Su título proviene de una transmisión onerosa llevada a efecto al margen o extramuros del procedimiento hipotecario en el que no intervino ni fue parte. En cuyo caso, no cabe negarle la posibilidad legal de acudir al procedimiento de desahucio por precario del art. 250.1 2º LEC.

»En dicho procedimiento, el demandado podrá, además, hacer valer su título a permanecer en la posesión de la cosa, mediante la aportación del auto de suspensión del lanzamiento o contrato de arrendamiento obtenidos al amparo de la Ley 1/2013.

»A tal posibilidad de oposición, nos referimos, expresamente, en la sentencia 502/2021, de 7 de julio, así como en la 719/2021, de 25 de octubre, en las que no se planteó, y, por lo tanto, no se resolvió, la cuestión debatida, en el presente recurso, sobre la idoneidad de la vía del juicio de precario. En cualquier caso, en dichas resoluciones declaramos:

»"Esta suspensión constituye, por tanto, una medida procesal que afecta a la ejecución del lanzamiento de los ocupantes sin título (los propietarios ejecutados perdieron el dominio de la finca como consecuencia de su adquisición por el adjudicatario en la subasta). En la medida en que el lanzamiento queda en suspenso, se suspende también correlativamente el derecho del adjudicatario de obtener la posesión del inmueble (no se genera una situación de "coposesión") y, en consecuencia, el ejecutado conserva durante ese tiempo el uso o disfrute de la posesión inmediata de la vivienda. No constituye una situación meramente tolerada por el adjudicatario, en la medida en que no tiene su fundamento en su consentimiento; la situación posesoria se mantiene temporalmente a favor del ejecutado aun sin o incluso contra la voluntad del adjudicatario, que tiene el deber jurídico de soportarlo. No se trata de un "mero o simple hecho de poseer" (art. 5 LH)".

»Y añadimos, en la STS 502/2021, de 7 de julio:

»"8.- Por ello, el acreedor adjudicatario carece de acción de desahucio frente al deudor ejecutado durante el tiempo de la suspensión, pues está directamente vinculado y obligado por la resolución judicial dictada en el procedimiento de ejecución en el que ha participado como ejecutante. También debe entenderse vinculado por la suspensión cualquier otro adjudicatario que haya actuado en la subasta por cuenta del acreedor, pues conforme a la redacción original del art. 1 de la Ley 1/2013, la suspensión del lanzamiento alcanza también a los casos de procesos de ejecución hipotecaria en que "se hubiera adjudicado [la vivienda] al acreedor, o a persona que actúe por su cuenta"".

»Por último, dada la naturaleza plenaria del proceso por precario (SSTS 691/2020, de 21 de diciembre; 502/2021, de 7 de julio y 605/2022, de 16 de septiembre), cabe alegar y debatir dentro de dicho procedimiento, la cuestión relativa a la aplicación de la Ley 1/2013, que deberá ser resuelta, como cuestión de fondo o, en su caso, mediante la aplicación de la normativa de la prejudicialidad civil (art. 43 LEC), por el juez que conozca del procedimiento de precario.»

Esta doctrina se reitera en las sentencias 515/2023, de 18 de abril, 999/2013, de 20 de junio (que precisa que la obligación de interesar el lanzamiento del deudor en el propio procedimiento hipotecario cuando la pretensión sea ejercitada por el acreedor ejecutante o por cualquier otra persona física o jurídica adjudicataria de la vivienda en la ejecución hipotecaria, no afecta a los casos de ocupantes del inmueble que no tengan la condición de deudores hipotecarios), 1128/2023, de 10 de julio (acción de desahucio por precario frente a los ignorados ocupantes de una vivienda, promovido por la misma sociedad a la que se adjudicó en subasta, cediendo el remate a una filial suya), y de pleno 1217/2023, de 7 de septiembre, que insiste en que el juicio de precario no es idóneo para obtener el lanzamiento del deudor ejecutado ocupantes del inmueble por quien no puede ser considerado un tercero ajeno al ejecutante en la ejecución hipotecaria:

«3.2. Ahora bien, lo anterior debe entenderse sin perjuicio de que el demandado pueda hacer valer su título a permanecer en la posesión de la cosa en el propio juicio de desahucio, mediante la aportación del auto de suspensión del lanzamiento o el contrato de arrendamiento obtenidos al amparo de la Ley 1/2013. Como explicamos en la misma resolución, con cita de las sentencias núm. 502/2021, de 7 de julio, así como en la 719/2021, de 25 de octubre:

»"Esta suspensión [del lanzamiento] constituye, por tanto, una medida procesal que afecta a la ejecución del lanzamiento de los ocupantes sin título (los propietarios ejecutados perdieron el dominio de la finca como consecuencia de su adquisición por el adjudicatario en la subasta). En la medida en que el lanzamiento queda en suspenso, se suspende también correlativamente el derecho del adjudicatario de obtener la posesión del inmueble (no se genera una situación de "coposesión") y, en consecuencia, el ejecutado conserva durante ese tiempo el uso o disfrute de la posesión inmediata de la vivienda. No constituye una situación meramente tolerada por el adjudicatario, en la medida en que no tiene su fundamento en su consentimiento; la situación posesoria se mantiene temporalmente a favor del ejecutado aun sin o incluso contra la voluntad del adjudicatario, que tiene el deber jurídico de soportarlo. No se trata de un "mero o simple hecho de poseer" (art. 5 LH)".

»"Y añadimos, en la STS 502/2021, de 7 de julio:

»"8.- Por ello, el acreedor adjudicatario carece de acción de desahucio frente al deudor ejecutado durante el tiempo de la suspensión, pues está directamente vinculado y obligado por la resolución judicial dictada en el procedimiento de ejecución en el que ha participado como ejecutante. También debe entenderse vinculado por la suspensión cualquier otro adjudicatario que haya actuado en la subasta por cuenta del acreedor, pues conforme a la redacción original del art. 1 de la Ley 1/2013, la suspensión del lanzamiento alcanza también a los casos de procesos de ejecución hipotecaria en que "se hubiera adjudicado [la vivienda] al acreedor, o a persona que actúe por su cuenta".

»"Por último, dada la naturaleza plenaria del proceso por precario (SSTS 691/2020, de 21 de diciembre; 502/2021, de 7 de julio y 605/2022, de 16 de septiembre), cabe alegar y debatir dentro de dicho procedimiento, la cuestión relativa a la aplicación de la Ley 1/2013, que deberá ser resuelta, como cuestión de fondo o, en su caso, mediante la aplicación de la normativa de la prejudicialidad civil (art. 43 LEC), por el juez que conozca del procedimiento de precario".

»3.3. En estos casos no cabe negar la viabilidad del juicio de desahucio por precario, cuando el demandado pierde su título de dominio sobre la vivienda, tras su venta forzosa en el procedimiento de ejecución hipotecaria en el que fue parte, por lo que ostenta la condición jurídica de precarista, que le legitima pasivamente para sufrir la carga de este proceso. Como declaramos en las sentencias 134/2017, de 28 de febrero, 109/2021, de 1 de marzo, 212/2021, de 19 de abril, 379/2021, de 1 de junio, 502/2021, de 7 de julio, 783/2021, de 15 de noviembre, y 605/2022, de 16 de septiembre, entre otras, el precario es una situación de hecho, que implica la utilización gratuita de un bien ajeno, cuya posesión jurídica no nos corresponde, por falta de un título que justifique el goce de la posesión, ya porque no se haya tenido nunca, ya porque habiéndolo tenido se pierda o, también, porque nos otorgue una situación de preferencia, respecto a un poseedor de peor derecho.

»3.4. En la sentencia del pleno de la sala 771/2022, de 10 de noviembre, al aplicar esta doctrina en un supuesto en el que la cesionaria del remate había transmitido después, por título oneroso, la finca adjudicada a la Sareb, que no había intervenido en el procedimiento de ejecución hipotecaria y cuya buena fe se presumía, apreciamos la idoneidad del juicio del desahucio por precario para la obtención de la entrega de la posesión de la finca a su propietaria.

»4.- Las sentencias 515/2023, de 18 de abril, y 999/2023, de 20 de junio, aplican esta misma doctrina jurisprudencial en supuestos sustancialmente semejantes al caso que ahora enjuiciamos: adjudicación en un procedimiento de ejecución hipotecaria a favor del ejecutante, Caixabank, que cedió el remate a su participada Buildingcenter, y posterior aportación por ésta a [...] en una operación de ampliación de capital.

»En concreto, del contenido de las actuaciones, se desprendía la existencia de una "identidad entre la acreedora hipotecaria y ejecutante Caixabank, la cesionaria del remate [...], y la demandante [...], mercantil ésta última de la que es socia exclusiva la precitada entidad financiera". Y en el mismo sentido nos hemos pronunciado en la reciente sentencia 1128/2023, de 10 de julio.

[...]

»7.- Por tanto, como en los casos resueltos por las sentencias 999/2023, de 20 de junio, y 1128/2023, de 10 de julio, en el presente pleito no podemos atribuir a la demandante, dadas las conexiones existentes con la acreedora ejecutante y adjudicataria, la condición de tercero ajeno al procedimiento de ejecución hipotecaria, cuyo título provenga de una transmisión onerosa llevada a efecto al margen o extramuros del procedimiento hipotecario. En consecuencia, la entrega de la posesión de la vivienda litigiosa, y la eventual suspensión del lanzamiento en los términos previstos en el art. 1 de la Ley 1/2013, de 14 de mayo, si procede, debe sustanciarse dentro del propio procedimiento de ejecución hipotecaria.»

Se pronuncian en análogos términos las posteriores sentencias 1518/2023, de 8 de noviembre, 266/2024, de 26 de febrero, 443/2024, de 2 de abril, 480/2024, de 8 de abril, 508/2024, de 15 de abril, 547/2024, de 23 de abril, 690/2024, de 20 de mayo, 945 y 946/2024, de 3 de julio, 1374/2024, de 21 de octubre (asimila la dación en pago en el seno del concurso de la sociedad arrendadora de los mismos a la enajenación forzosa derivada de una ejecución hipotecaria), 1417/2024, de 21 de octubre (reitera que la prórroga de la suspensión de los lanzamientos está supeditada a la concurrencia de unos determinados requisitos establecidos en la Ley, que no cabe presumir que sean inmutables en el tiempo, por lo que para obtener sucesivas ampliaciones de las prórrogas habrá de ir solicitándose su concesión, previa demostración de la permanencia de las circunstancias que dan lugar a ellas), 1591/2024, de 26 de noviembre, 1634/2024, de 5 de diciembre (ratifica la idoneidad del desahucio por precario para para obtener el lanzamiento del fiador que no es deudor hipotecario, ni hipotecante no deudor, y que ocupa la vivienda objeto de ejecución hipotecaria), 1665/2024, de diciembre (no vinculación en el juicio de desahucio por precario de lo que se hubiera decidido en la ejecución hipotecaria ex art. 661.2 LEC), y 317/2025, de 27 de febrero.

En definitiva, cuando el adjudicatario de un inmueble ejecutado en un procedimiento de ejecución hipotecaria no es un tercero ajeno al ejecutante (en particular, cuando se trata de sociedades controladas o participadas por el ejecutante), debe ejercitar la pretensión de desalojo de la finca en el mismo proceso de ejecución hipotecaria, sin que pueda acudir al juicio de desahucio, so pena de desestimación de la demanda (sentencias 993/2023, de 20 de junio, 620/2024, de 8 de mayo, 690/2024, de 20 de mayo). Por el contrario, si el adjudicatario es un tercero ajeno al ejecutante, que no tiene ningún vínculo jurídico o económico con él, el juicio de desahucio por precario resulta el cauce adecuado para formular su pretensión.

3.-En el caso enjuiciado, es cierto que existe la conexión que alega la recurrente, puesto que de la documental aportada con la demanda se desprende, por una parte, que el inmueble hipotecado se adjudicó en el procedimiento de ejecución hipotecaria a la ejecutante Banco de Sabadell S.A., en virtud de decreto de fecha 13 de diciembre de 2018, y, por otra parte, que, por escritura de aumento de capital social de 6 de marzo de 2020 (aunque la hoy demandante indica en la demanda «por aportación social en virtud de escritura pública)», el Banco de Sabadell S.A. transmitió la vivienda a la mercantil Promontoria Coliseum Real Estate S.L., constituida por el propio Banco de Sabadell S.A. mediante escritura de 22 de julio de 2019. A ello se añade que en la sentencia de primera instancia se declara probado que se «ha acompañado, asimismo, como doc. 3 de la demanda, BORM de 6 de agosto de 2019, en el que se publica que el Banco de Sabadell, es el socio único de Promontoria Coliseum Real Estate SL».

No obstante, como ya alegaba la actora en el hecho previo de la demanda, con independencia de que no estemos ante un tercero ajeno al ejecutante/adjudicatorio, forzoso es reconocer que sí que intentó el lanzamiento en el procedimiento de ejecución hipotecaria, pero el letrado de la Administración de Justicia del Juzgado de Primera Instancia n.º 4 de Orihuela dictó diligencia de ordenación en la que declaró no haber «lugar al lanzamiento por haber transcurrir (sic) más de 1 año desde decreto adjudicación en virtud del art. 675.2». Esta resolución, que devino firme al no ser recurrida, impide que la actora, actual propietaria de la vivienda, y cuyo derecho trae causa de la ejecutante, pueda promover el lanzamiento en el ejecutivo hipotecario, por más que la decisión plasmada en la citada diligencia de ordenación sea contraria a derecho, al infringir la doctrina de la sala en el sentido de que el plazo de un año para instar la entrega que prevé el art. 675 LEC no resulta aplicable a los supuestos en que el ocupante sea el deudor ejecutado, lo que aquí no se discute.

4.-En este concreto supuesto, siguiendo el criterio que fijamos en la sentencia 1591/2024, de 26 de noviembre, en un caso idéntico al que ahora nos ocupa, en el que el juzgado que tramitaba el procedimiento de ejecución hipotecaria rechazó la procedencia del desalojo de la finca por la vía de la ejecución hipotecaria, no podemos remitir ahora a la actora al procedimiento que se le dijo que no procedía por entender que era inadecuado, so pena de generar una evidente falta de tutela judicial efectiva derivada de cerrar a la actora todas las vías para hacer efectivo su derecho.

Como afirmábamos en la referida sentencia 1591/2024, de 26 de noviembre:

«En definitiva, no puede afirmarse que en este caso se haya acudido al juicio de precario con la intención de liberarse o dificultar la aplicación del régimen tuitivo que establece la Ley 1/2013 y sus sucesivas modificaciones, del que se benefician los deudores hipotecarios en situación de especial vulnerabilidad, quienes deben ser debidamente tutelados en sus intereses legítimos. Además, como hemos reiterado en numerosas ocasiones, dada la naturaleza plenaria del proceso por precario (SSTS 691/2020, de 21 de diciembre; 502/2021, de 7 de julio, 605/2022, de 16 de septiembre, y 999/2023, de 20 de junio), cabe alegar y debatir dentro de dicho procedimiento la cuestión relativa a la aplicación de la Ley 1/2013, cuyo art. 2 permite acreditar las circunstancias a que se refiere la ley y antes de la ejecución del lanzamiento (cfr. art. 150.4 LEC, redactado por la Ley 12/2023, de 24 de mayo).»

5.-Conforme a lo expuesto, procede desestimar el recurso de casación, sin perjuicio de lo que pudiere resolverse con motivo del incidente de suspensión del lanzamiento planteado por los demandados al amparo del art. 1 de la Ley 1/2013 y, según se desprende de las actuaciones remitidas, pendiente de resolución.

CUARTO.- Costas y depósitos

1.-La desestimación del recurso comporta la imposición a la parte recurrente de las costas procesales (art. 398.2 LEC).

2.-La desestimación del recurso comporta la pérdida del depósito constituido (disposición adicional 15.ª, apartados 8 y 9, LOPJ).

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