Sentencia del Tribunal Supremo de 21 de
diciembre de 2017 (D. FRANCISCO JAVIER ARROYO FIESTAS).
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PRIMERO.- Antecedentes.
El recurso de casación, tiene por
objeto la sentencia dictada en un juicio verbal de alimentos, con tramitación
ordenada por razón de la materia en el artículo 250.1. 8.ª LEC, con acceso a
casación por el cauce previsto en el ordinal 3.º del artículo 477.2 LEC que
exige acreditar debidamente el interés casacional.
El procedimiento se inicia a
instancias de D.ª Gloria, nacida el NUM000 1991, mayor de edad, quien reclama
alimentos a su padre. Este se opone, dictándose sentencia en primera instancia
que desestima la demanda y es recurrida.
En la sentencia dictada en primera instancia
consta que el padre trabaja en el sector de hostelería y en el año 2016, según
nóminas aportadas, percibía 906,70 euros mensuales más las propinas.
La sentencia de la Audiencia
Provincial estima parcialmente el recurso de apelación, interpuesto por D.ª
Gloria, y revoca la dictada en primera instancia y condena al demandado a pagar
a su hija 150 euros como pensión de alimentos, desde mayo de 2015 y mientras
subsista la necesidad de la alimentista, y actualizable.
Atiende a las siguientes circunstancias,
conforme a su fundamento de derecho tercero, 1. Es mayor de edad, 23 años al
interponer la demanda; 2. Vive de forma independiente de sus progenitores; 3.
Ha completado sus estudios y desarrollado actividades laborales de forma
intermitente, aunque al interponer la demanda figura como demandante de empleo,
careciendo de ingresos. 4. Convive desde hace años con sus tíos maternos; 5. Su
madre está en situación económica precaria e imposibilitada para prestar
alimentos. Considera que no es necesario demandar a quien carece de recursos
para cumplir la obligación de alimentos, y el padre ha reconocido que la madre
de la recurrente jamás ha contado con ingresos propios y carece de medios para
hacer frente incluso a sus propias necesidades, por lo que dicha obligación
recae exclusivamente en el padre. Sin que el hecho de que la hija tenga
cubierta su necesidad de habitación, por prestarla voluntariamente sus tíos
maternos, le impida reclamar alimentos al padre, pues no todas sus necesidades
imprescindibles las tiene cubiertas, pues consta que está en desempleo y sin
ingresos, y no se ha constatado su falta de diligencia ni que dicha situación
la haya creado ella, pues aparece documentado que ha trabajado de forma
intermitente y que ha completado su formación. Se fija la cantidad de 150 euros
mientras subsista la necesidad atendiendo a los recursos del padre.